29 Mayo 2009
2 Febrero 2009
1 Noviembre 2008
18 Julio 2008
"Perdona por pedirte peras,
no sabía que eras un olmo.""Te hiciste feliz de repente
como si no tuvieras otra cosa que hacer en la vida.""Qué ganas me dieron anoche,
de desenchufar la luna,
y salir corriendo a la calle
para quedarme a oscuras.""Si le sumo mi soledad a la tuya,
¿qué es lo que obtengo a cambio,
dos soledades o ninguna?"
"El mar y el viento,
me dicen algo...
pero no lo entiendo.""Es triste pedir...
pero más triste es no dar.""Esto supera la ficción,
debe de ser la realidad.""Siempre, siempre,
siempre, siempre, siempre,
siempre, siempre, siempre, siempre...
y aún así me parece poco.""Tenía tanto que disimular,
que silbaba dos canciones al mismo tiempo.""No sabes dar besos,
pero es por no saber dar,
más que por no saber besar."
4 Julio 2008
17 Junio 2008
16 Mayo 2008
21 Abril 2008
Nota: Por mi cabeza pasaron varias variantes de este microrrelato, adquiriendo muy diferentes sentidos cada una de ellas con cada sutil cambio.
Aunque me decidí finalmente por este "...tic, tac... y pasaron treinta años.", que creo bien podría resumir una (auto)biografía, estas son algunas de las versiones que se quedaron en el tintero:
- "...tic, tac... y pasaron los años.", con un matiz aún más nostálgico;
- "!Tic, tac! Y pasaron cien años.", narrando un relato fantástico;
- "...tic, tac... y pasaron diez minutos.", que sugiere un relato de suspense;
- "...tic, tac... y pasaron tres horas...", sin duda, el cuento más largo de todos, lánguido, tedioso;
¿Alguna variante más?
Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):